Miembros de la corporación municipal, trabajadores del Ayuntamiento y amigos de Encarna Aguilar Espín participaron este miércoles en una comida para despedir a la que ha sido desde hace más de 30 años una de las responsables de la limpieza de las instalaciones municipales.
En los últimos años, Encarna se ha encargado de la limpieza del pabellón municipal, aunque ha pasado por distintas dependencias.
Encarna, según la definen algunas de las personas que le han acompañado en este viaje como trabajadora municipal, ha sido una fanática de su trabajo. “Todavía recordamos a Encarna de rodillas fregando los suelos cuando no había fregonas”, afirman. Ahora Encarna empieza una nueva etapa en su vida. Suerte.